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miércoles, 20 de diciembre de 2017

Breve relación sobre la esclavitud en Alhama. Salvador Raya Retamero.

... Otro grupo de esclavos fue el procedente de las Indias Occidentales, de aque­llos que marcharon a hacer las Américas y de los cuales nos llega alguna referen­cia. Este origen pudo tener la esclava Leonor, natural de Terranova, como bien refleja el documento, fechado en Santiago el 8 de noviembre de 1574, en el que el secretario de la Real Audiencia de Santiago, Antonio de Oviedo donaba a su hija entre los bienes de su dote matrimonial una mujer de Terranova, llamada Leonor, de edad de dos años, y una fuente de plata dorada de doce marcos poco más o menos. En 1609, había regresado de Santo Domingo Juana de Figueroa, donde quedaron sus padres, la cual poseía dos esclavos a los que otorgaba carta de liber­tad en su testamento: una esclava criolla, Francisca de Bazán, natural de la isla de Santo domingo, de 50 años de edad, y otro esclavo, apellidado también Bazán, de Cabo Verde, de 55 años.
         Uno de los casos de esclavitud que más ha llamado nuestra atención fue el que encontramos en el testamento de Cristóbal Carrillo: su matrimonio mixto entre éste, hombre libre, y Juana de Aranda (esclava de Isabel Naveros, viuda de Alonso Ruiz de Ayllón), casada con Cristóbal Carrillo, padres ambos de Alonso y de Fran­cisca, niños igualmente sometidos a la misma esclavitud, según escritura otorgada en Al­hama el 8 de septiembre de 1612, ante el escribo público Diego de Meneses, en la que doña Isabel Naveros declaraba tener por su esclava a Juana de Aranda, práctica habitual en otras ocasiones para conseguir la libertad en la generación siguiente. Reconocía que ésta tenían dos hijos llamados Alonso y Francisca, que asi­mismo eran sus esclavos; que Cristóbal Carrillo era libre y no sujeto a servidumbre; que los bienes que trataba de legarles Juan Carrillo a Juana de Aranda y a sus hijos lo eran sin merma del señorío que Isabel Naveros tenía sobre ellos y que los bienes que recibieran los tres esclavos de manos de Cristóbal Carrillo y heredasen lo eran para ayuda de su res­cate, para hazer bien por su alma y para otras cosas. De este modo, este Cristóbal Carrillo legaba a su mujer la tercera parte de sus bienes y otros para ayuda al citado res­cate. En 1687, Juan Enciso de Carvajal era propietario de una esclava niña, y ordenaba en su testamento que tras su muerte, la devolviesen a su madre, Josefa, esclava con su cuñada Ana Romero Ágreda. Encontramos, por otra parte, en 1537, a la viuda de Rodrigo de Bazán, María del Pulgar, reuniendo dinero para pagar un esclavo que había rescatado en precio de 122 ducados de oro, llamado Francisco Elgabrano, de cuyo origen poco sabemos; entre las personas que ayudaban al abono del rescate figuran distintos cristianos nuevos como Bartolomé Eldílari, de las alquerías; Juan Abenagnía, de la alquería de Arenas; y Juan de Guzmán, de la alcarria de Cacín; y cristianos viejos como Álvaro Maldonado el Viejo; el jurado Juan de Vallarta, Francisco de Peralta, o Gaspar de Bedmar...
Para más información véase del autor: Genealogía, Heráldica, Historia y sociedad..., vol 1, pp. 131-138.

http://historiareinodegranadaalhama.blogspot.com.es/2015/04/genealogia-heraldica-historia-y_21.html

https://es.slideshare.net/AmigosdealhamaAmigosdealhama/sobre-el-libro-genealoga-herldica-historia-y-sociedad-alhama-de-granada-14821835-por-amalia-garca-pedraza

http://en-clase.ideal.es/2015/04/16/salvador-raya-presenta-su-nuevo-libro-dedicado-a-la-genealogia-historia-y-sociedad-alhamena-entre-1482-y-1835/


domingo, 17 de diciembre de 2017

HISTORIA,ARTE Y RELIGIOSIDAD POPULAR EN CHURRIANA DE LA VEGA. Salvador Raya Retamero

TÍTULO: HISTORIA,ARTE Y RELIGIOSIDAD POPULAR EN CHURRIANA DE LA VEGA. 
AUTOR: Salvador Raya Retamero.
EDITA: Hispania (hispania.edi@gmail.com).
PP. /COLOR: 343.
PVP: 24 euros.
LOCALIZACIÓN: Librerías de la  población y librería Babel de Granada.

El actual topónimo de Churriana tiene ascendencia romana, según constataron estos autores. Tendría su origen en Surius, tal vez el nombre del dueño de la villa o alquería, al que se le pospuso el sufijo -ana, como era habitual. La evolución fonética de Suriusana a Churriana parece lógica. Otras referencias corresponden ya a la época medieval y es Ibn al-Jatib quien la nombra como Yurliyana. Tras la Reconquista serán diversas las referencias documentadas Juriana, Jurillana, Chiuliena, Juliana, Churliana, etc.
Las condiciones físicas que configuran la Vega de Granada facilitaron desde siempre el asentamiento humano por lo beneficioso de su suelo y por el fácil desarrollo de la agricultura en todas las épocas; un espacio regado por caudalo­sos ríos, según estaciones. Churriana se configura administrativamen­te como una alquería de la vega de Granada; así figura en las condiciones del arrendamiento del diezmo eclesiástico o en el amojonamiento de 1572 y en la declaración de casas habitables e inhabitables del mismo año, como en cualquier documenta­ción de la fecha. Entra en la historia castellana en los momentos de la rendición de Granada. Incursiones militares realizaron los ejércitos de Fernando e Isabel en el cerco de Granada, en la etapa final de la Reconquista de la Península. Churriana fue elegida como zona de contacto de las delegaciones contendientes y lugar desde el cual se hacían ahumadas, según el secretario de los Reyes Católicos, Hernando de Zafra, que confirmaron el día y la hora de los contactos.
La devoción mariana en Andalucía tuvo siempre gran significado, y especialmente, desde principios del siglo XVII, cuando algunos dominicos, en 1613, muestran su disconformidad con el misterio de la Inmaculada. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII se asiste a un fuerte florecimiento de la religiosidad popular, que se materializará no sólo en la erección de iglesias, ermitas y capillas sino también en el nacimiento de múltiples hermandades religiosas y cofradías que, como en todas las localidades, surgen como expresión de la espiritualidad popular; tal vez, consecuencia de la reacción contra el cisma protestante que se materializa en el culto a la Virgen, sobre la que se desborda el entusiasmo popular, en la la línea de la trasmutación del espíritu de la ciudad, no sólo en relación al pasado medieval sino también frente al credo reformador. En nuestra provincia el fervor mariano es impulsado, sin duda, por el episodio de los hallazgos del Sacromonte en 1588 y 1595.






ÍNDICE

INTRODUCCIÓN....................................................................................................................... ....3

I. HISTORIA……………………………………………………………………………………....7

1. La intitulación: alquería, lugar y villa..........................................................................................9
2. Del origen hasta el final de la Edad Media................................................................................ 11
3. El siglo XV-XVI....................................................................................................................... .13
4. El siglo XVII............................................................................................................................ .20
5. Churriana en el siglo XVIII...................................................................................................... .22 6.Churriana en el siglo XIX.......................................................................................................... 27
7. Churriana en el siglo XX........................................................................................................... 32
8. Tradiciones, leyendas y paseos por Churriana y sus contornos................................................. 39

II. El ARTE.................................................................................................................................... 41

1. Baños termales medievales....................................................................................................... 43
2. Parroquia de Nuestra Señora de la Visitación........................................................................... 47
Génesis.......................................................................................................................................... 47
Características............................................................................................................................... 48
Pintura........................................................................................................................................... 52
Iconografía de la capilla mayor..................................................................................................... 53
Iconografía de las albanegas del evangelio: La Coronación, San Andrés y el Nazareno............. 57
Iconografía de las albanegas de la epístola: San Miguel, Sta. Teresa y Santo franciscano........... 58
Escultura....................................................................................................................................... 59
Orfebrería...................................................................................................................................... 71
3. Ermita de la Virgen de la Cabeza............................................................................................. .73
De los orígenes de la devoción a la Virgen de la Cabeza al siglo XIX......................................... 76
El edificio...................................................................................................................................... 78
Evolución arquitectónica............................................................................................................... 80
El retablo mayor............................................................................................................................ 80
San Miguel.................................................................................................................................... 80
Santo Domingo de Guzmán.......................................................................................................... 81
San Antonio de Padua.................................................................................................................. .81
San Buenaventura......................................................................................................................... 81
San Benito..................................................................................................................................... 81
San Cayetano................................................................................................................................ 82
La Coronación de la Virgen.......................................................................................................... 82
El paso de los franciscanos........................................................................................................... 88
La pinacoteca franciscana: los lienzos.......................................................................................... 90
Otraobras……………………………..…………………………………………………………116
Santa Catalina de Alejandría……………………………………………………………………116
Santa Marina……………………………………………………………………………………116
Santa Quiteria………………………………………………………………………………..….117
Santa Cecilia……………………………………………………………………………………122
San José y el Niño………………………………………………………………………………122
La Santa Faz…………………………………………………………………………………….123
San Ramón Non Nato…………………………………………………………………………..123
San Agustín de Hipona…………………………………………………………………………124
Carmelita descalzo……………………………………………………………………………...124
La festividad de la Virgen de la Cabeza…………………………………………………….…..125
Las constituciones de la Hermaddad de 1790…………………………………………………..127
La Hermandad en el siglo XX………………………………………………………………….129
Apéndice documental…………………………………………………………………………..137

III. ESCULTURA Y ARQUITECTURA ACTUALES………………………………………..145

Mater Natura……………………………………………………………………………………147
Escultura a la Música y a Manuel de Falla……………………………………………………..147
Escultura del torero Salvador Sánchez Povedano, Frascuelo…………………………………..147
Ceres, diosa de la agricultura…………………………………………………………………...148
La mujer lavandera……………………………………………………………………………...148
Don Quijote y Sancho…………………………………………………………………………..148
Autoretrato de Domingo Sánchez Mesa………………………………………………………..149
Escultura del dios Apolo…………………………………………………………………….….149
Escultura a la juventud………………………………………………………………………….149
Escultura a los trabajadores……………………………………………………………………..149
Otras…………………………………………………………………………………………….149

IV. URBANISMO……………………………………………………………………………....151

1. Elementos históricos…………………………………………………………………………153
2. Plazas y plazuelas……………………………………………………………………………155
3. Arquitectura popular…………………………………………………………………………160

V- LA RELIGIOSIDAD POPULAR: LAS HERMANDADES Y SUS
MANIFESTACIONES FESTIVAS Y MONUMENTALES……………………………….…..169

1. Panorama general de la religiosidad popular en la población……………………………….171
2. El ambiente festivo…………………………………………………………………………..177
3. Fiesta de la Virgen de la Cabeza…………………………………………………………….180
4. La Fiesta de San Roque el 16 de agosto……………………………………………………..181
5. El Día de la Cruz…………………………………………………………………………….183
6. El víacrucis y los humilladeros……………………………………………………………...185
7. Hermandades y cofradías……………………………………………………………………188
La nómina cofrade……………………………………………………………………………..189
Elementos rectores de la religiosidad………………………………………………………….190
Hermandad del Santísimo Sacramento………………………………………………………...191

   (Bula de Paulo III de 1539; Constituciones de 1579; Normas de 1864; constituciones
   de 1901; constituciones de 1940).
Hermandad de las Ánimas (Const. de 1774; Const. de 1906)……………………………..…..227
Hermandad de la Soledad……………………………..….........................................................249
Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores y documentos (Disposiciones de 1880;
   inventario de 1916; Constituciones de 1957)……………………………………………......253
Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno……………………………..….........................262
Hermandad del Santo Cristo y documentos (Recopilación de las constituciones en 1897)
Cofradía de Nuestra Señora del Carmen……………………………..…..................................268
Hermandad del Sagrado Corazó……………………………..…...............................................268
La Adoración Nocturna y documentos (Instrucciones de 1905; Indulgencias y
   privilegios; relación de 1956: Bodas de oro, 1956; Certificación de la Conferencia
Episcopal del reglamento de 1978) ……………………………..….........................................270
La Purísima o Hijas de María……………………………..…..................................................315

VI. HIJOS DESTACADOS DE LA POBLACIÓN……………………………..…................317

Bernabé Ruiz de Henares y Vela………………………………………………………….…..319
Salvador Sánchez Povedano, Frascuelo (1842-1898) ……………………………..…............322
Manuel Martín Sierra (1892-1936) ……………………………..…........................................325
Escultor Jose Ojeda Linares……………………………..…....................................................326
Domingo Sánchez Mesa (1903-1989) ……………………………..…....................................326
Antonio Montero Moreno, Arzobispo de Mérida-Badajoz (1928) …………………………..327
César Molina Megías……………………………..…..............................................................327

BIBLIOGRAFÍA……………………………..…....................................................................331
ÍNDICE……………………………..….................................................................................. 341


jueves, 26 de septiembre de 2013

Andalucía en 1599 vista por Diego Cuelbis



        La descripción que este viajero alemán, de Leipzig, Diego Cuelbis hace del territorio español y andaluz es sumamente interesante. Porque ofrece un cúmulo de datos ilustrativos y descriptivos de una sociedad en el medía de nuestro Siglo de Oro. Siguiendo su narración, sabemos que penetró en España por la frontera francesa, cruzando el Bidasoa, en la primavera de 1599, el 14 de mayo, en compañía de un amigo y de un sirviente español.
        Señaló Domínguez Ortiz el castellano defectuoso por él utilizado; como el lector no tardará en notar en la transcripción, al emplear expresiones gramaticales con una incorrecta concordancia de género y número, así como construcciones sintácticas equiparables a las de su lengua materna, circunstancias nada reprochables ya que escribía en español,  un español perfectamente inteligi­ble. Tal circunstancia es prueba fehaciente de la difusión de nuestra lengua. 
          El manuscrito se conserva en la British Library de Londres, con el número 3.822, entre otros manuscritos españoles de la época. La copia, que se conserva en España en la Biblioteca Nacional de Madrid, obedece a la que Pascual Gayangos ordenó se hiciera de la anterior, respetando de la misma -incluso- la paginación antigua, debidamente señalada en la copia, con el número 18.472 y de la que se encuentran ausentes los dibujos del original.
         Hasta Andalucía llega por Ayamonte. Se detiene principalmente en las poblaciones de solera con detalladísima información; aunque también describe las de menor entidad. Calles, plazas, iglesias, puertos, inscripciones conmemorativas, comidas, precios, etc., son recogidas todas con detalle. Igualmente  en las de menor enti­dad, también recoge datos, sin duda interesantes para un mejor conocimiento de la realidad de las poblaciones andaluzas del Siglo de Oro.

Para ver Pinchar aquí: 
https://docs.google.com/file/d/0ByjDca766kcieGZOcVVkWkRJT00/edit

martes, 17 de septiembre de 2013

Documentos para la Historia de la Alhambra y el Palacio de Carlos V

Viene de atrás la inquietud por el patrimonio militar español, desde que en 1949 un real decreto colocara bajo la tutela del estado cualquier vestigio de construcción militar. En 1968 se realizaba un inventario de tales elementos a cargo de la Comisaría del Patrimonio Artístico Nacional para la protección de tales restos arqueológicos, completándose así el espíritu del Decreto de 1949. Desde entonces han proliferado los estudios históricos que de un modo u otro se hacían eco de estas construcciones defensivas en el conjunto de los territorios andaluces, unas veces más genéricos y otras más localistas. 
Parece claro que en el ánimo de los responsables gubernamentales estuvo siempre la idea del mantenimiento del edificio y fortaleza de la Alhambra desde los Reyes Católicos -tal es el motivo por el que ha llegado a nosotros-, si bien con algunos altibajos, según dictaminaran las necesidades económicas de la época o momento.
No es el objetivo sistematizar pormenores del monumento, estudiado con escrupulosidad en las últimas décadas, sino la aportación de unos documentos relacionados algunos en ocasiones diversas, y desconocidos otros; pero interesantes en sí mismos. Las fechas que los encuadran se encuentran comprendidas entre 1793 y 1865, un momento clave en la historia del recinto, ya que da comienzo su historia más penosa, tras el desalojo de la alcaidía perpetua de la Alhambra de la familia Mondéjar, al frente de la misma desde la Recon­quista, y la asignación de una partida presupuestaria para manteni­miento de unos miles de reales cuando eran necesarios millones; es el momento en el que se instalan en los palacios algunas industrias y se venden sus piezas decorativas. 
         En el siglo XIX viajeros, románticos y autores propios de la ciudad nos informan con detalle de las intervenciones realizadas en la Alhambra, las cuales veían la luz en las numerosas publicaciones periódicas que la centuria ve florecer. A principios del XIX tendrá lugar la nefasta y vergonzante actuación francesa. En 1829 encontramos como Gobernador de la Alhambra al coronel Francisco de la Serna, y al frente de las factorías de salazones instaladas en los palacios musulmanes y del Emperador, y al mando también de los trabajos de fortificación y seguridad de la fortaleza. 
         Pero, Al mismo tiempo, será desde el primer tercio del siglo XIX cuando comiencen a materializarse pequeños trabajos de restauración del monumento, aunque con distinto acierto; así como las denominadas por Gómez-Moreno Martínez restauraciones con criterio romántico, que afectaron profundamente a su sabor original. En 1840 se interviene en el Patio de los Arrayanes, rehaciéndose la decoración de la galería sur, y perdiéndose por consiguiente los primitivos adornos... Estas obras serán continuadas en 1847; y en 1850, en la galería norte, en la que además de los paños decorativos se trabaja en su estructura, modificándose su aspecto de manera sensible. Se trata de crear un carácter más moruno y arabesco, sin otro criterio que el subjetivo por parte del restaurador Contreras, dotándose a la techumbre del vestíbulo de una pequeña copulita policroma­da. De manera similar se actuó sobre la cubierta de la Sala de la Barca. A estas intervenciones se referirá años más tarde el coronel de ingenieros Ramón Soriano en una certificación, de fecha 8 de abril de 1865, tras su nombramiento en 1858 como arquitecto director del recinto y tras su designación como comandante de la Alham­bra. 
       
Pinchar aquí para ver libro: Documentos para la Historia de la Alhambra y el Palacio de Carlos V

lunes, 24 de diciembre de 2012

Parroquia de San Ildefonso de Granada. Reseña histórica.

Reseña histórica de la parroquia de San Ildefonso de Granada. Salvador Raya Retamero
 Tras la conquista de Granada, una Bula de Inocencio VIII, de 15 de octubre de 1501, instituye 89 parroquias en la generalidad de las antiguas mezquitas, para atender así a los cristianos nuevos, de las cuales correspondieron veinticinco a Granada capital. Es por ello que ese día el arzobispo don Diego Hurtado de Mendoza instituyó en la iglesia parroquial de San Ildefonso, con su aneja de San Marcos, una sacristía y un beneficio simple servidero. Todo ello cuando la población total podría alcanzar unos 100.000 habitantes, tras la concentración que produjo la llegada de musulmanes procedentes de las poblaciones conquistadas en la guerra, número que iría descendiendo conforme avanzaba la centuria, situándolo algunos historiadores en 50.000 habitantes para mediados del siglo XVI; y unos 32.000 hacia el final de la misma centuria. El espacio de los antiguos morabitos musulmanes no tardó en mostrar su estrechez y escasa capacidad para las celebraciones dominicales, donde la concurrencia de fieles era numerosa. Así, daran comienzo las nuevas edificaciones, cuando no ampliaciones de tales espacios.
Editado en: Memorias de Granada y otros relatos. Revista de Ciencias, Artes y Letras. Granada, 2007. 
historiadealhama@gmail.com