viernes, 23 de octubre de 2026

LA CONTINUIDAD DE LAS MENTIRAS EN TORNO A FEDERICO GARCÍA LORCA: EL FRANQUISMO, LA 'TESIS-LUIS ROSALES', LA PRENSA FRANCESA, LA JUEZA ARGENTINA SERVINI, LA MEMORIA HISTÓRICA, HASTA EL DOCUMENTAL 'LAS HORAS PERDIDAS' Y QUÉ SÉ YO QUÉ.

 LA CONTINUIDAD DE LAS MENTIRAS EN TORNO A FEDERICO GARCÍA LORCA: EL FRANQUISMO, LA 'TESIS-LUIS ROSALES', LA PRENSA FRANCESA, LA JUEZA ARGENTINA SERVINI, LA MEMORIA HISTÓRICA, HASTA EL DOCUMENTAL 'LAS HORAS PERDIDAS' Y QUÉ SÉ YO QUÉ.


Otro de los bulos más significativos en el 'Tema-Federico' es el que mantiene desde 2016 el hallazgo de unos documentos en poder de la AMH. Y si alguien puede demostrar error en lo que aquí afirmamos, agradeceríamos la demostración.

El relato fue formalizado en abril de 2016 y se dio traslado a la jueza argentina acreditando «de manera fehaciente» las circunstancias de la detención y muerte de Federico García Lorca, según un documento (que pretenden descubrir den 2016) de la Jefatura Superior de Policía de Granada fechado el 9 de julio de 1965 y entregado a la periodista francesa Marcelle Auclair (Que fíjense ustedes el secretistmo franquista).
Según esta narrativa, que se ha elevado a oficial, el informe mostró por primera vez la versión del régimen franquista sobre la muerte de Federico, en el que el régimen definía a Federico como «socialista y masón», además de relacionarlo con «prácticas de homosexualismo, aberración que llegó a ser vox populi».
Ello es falso de todas por todas, ya que la fase en la que se recogen las diversas pruebas testificales aportadas por cada declarante (y demás pruebas) en el juicio oral es la fase probatoria o de practica de la prueba en todo proceso, y cualquier persona por ignorante que sea no puede confundir ésta con la segunda etapa, la fase decisoria o de dictado de sentencia, que es la definitiva, salvo que la confusión sea malintencionada.
​Durante la fase probatoria, los testimonios se practican directamente ante el juez para aportar los elementos de hecho, los cuales adquieren su valor definitivo si son admitidos en la fase decisoria cuando el juez los valora de forma crítica para fundamentar el fallo final, que es lo que cuenta en toda instancia judicial.
Pero lo significativo es que fueron rechazados todos y aun así se quiere seguir confundiendo a la opinión pública con semejantes artimañas.
Todo ello se resolvía en 1940, cuando fueron desestimadas por los tribunales franquistas por falta de veracidad esas acusaciones aportadas por algunos testigos no por todos, fallándose sentencia exculpatoria de todas esas imputaciones, que ahora deliberadamente se omite, como la reversión de las medidas precautorias tomadas en el proceso.
No se explica por tanto esta tergiversación a 90 años vista.
Se sigue sin explicar cómo desde unos años antes Luis Rosales inoculaba su tesis hasta en los círculos franquistas del cuñadísimo (lo explicamos nosotros en nuestra Biografía Crítica), la 'Tesis-Luis Rosales', que desde entonces toda narrativa oficial ha seguido 'al dedillo'. Sólo desde que la esbozara Luis Rosales a Couffon, Brenan y de éstos pasase a Penón, Molina Fajardo y alcanzara su apoteosis con Gibson.
Sólo desde las postrimería del 49 Rosales informaba, como en este documento, que Federico se refugió en su casa, la de sus amigos, los hermanos Rosales Camacho: versión ausente desde el crimen hasta entonces.
Nadie demandó a Luis el menor testimonio que demostrase la amistad. Puesto que hasta ese momento, nadie era conocedor de la misma por inexistente: ni una sola letra de Federico a Luis ni de Luis a Federico en todo el 'Epistolario', ni rastro alguno de semejante amistad. Ni siquiera con motivo de la presentación de 'Abril', en Madrid, en 1935, nada; como si no se hubiesen conocido nunca. Significativo..., aunque para ninguno de tan destacados biógrafos-hispanistas fue relevante.
Y desde entonces toda credibilidad a la Tesis-Luis Rosales, sin contrastar lo más mínimo.
Es a partir de este relato cuando la AMH trasladó, y en 2016, a la jueza argentina Servini la importancia de este caso, en el politizado marco para la configuración del que considera un «contexto de crímenes contra la humanidad» en la capital de provincia, olvidando adrede no sólo a los escritores asesinados por el Gobierno revolucionario de la República del 36 sino también que en la provincia los 'crímenes contra la humanidad' pasaban al 'genocidio' (por aquello de incluir además los asesinatos por ideología religiosa), con signo político inverso (lo que conviene no olvidar para un juicio aséptico, independiente y despolitizado).
Por ello, y mientras seguimos esperando la respuesta de su señoría argentina «resulta indispensable» saber que tales documentos reseñados 'ni eran secretos del franquismo' 'ni en ellos el franquismo reconoció responsabilidad alguna'.
Esos documentos fueron -precisamente- los que el franquismo entregó en 1965 a la 'prensa francesa' (que mire usted de qué tipo de secreto de Estado se trata) -a Marcelle Auclair-, tras la solicitud cursada por la misma al Gobierno, cuando preparaba su biografía sobre Federico.
Y el franquismo respondió enviándole toda la documentación vinculada a este hecho custodiada en los archivos del Ministerio del Interior español.
Como medida de prueba, se solicitó se recabase del Ministerio copias certificadas del expediente de la Jefatura Superior de Policía de Granada de 1965, así como toda documentación que obrase en sus archivos relativa a la detención y muerte de García Lorca.
O sea, que sistemáticamente se oculta la verdad con una narrativa oficial transversal entre supuestos biógrafos-hispanistas, Asociaciones de Memoria y organismos oficiales, en una obstinación desmedida y sinsentido por ocultar la verdad, como últimamente se comprueba en el documental 'Las horas perdidas', un relato a base de desmedido romanticismo, afirmaciones sin contrastar por especialista alguno en lo más mínimo, con la salvedad de Miguel Caballero, el único investigador, desdibujado en la maraña de 'investigadores' que no investigaron y 'supuestos expertos en Federico' que abundan 'como las setas', y románticos de tronío al estilo de la novela radiofónica 'Simplemente María' (¿La recuerdan?), asidos todos a la politización más absoluta y a la 'Tesis-Luis Rosales', en la que se posiciona él mismo -Rosales- como héroe indiscutible de una tragedia griega, una figura que sufre una caída trágica por el destino inexorable. Esta combinación de grandeza y vulnerabilidad genera en el receptor la 'catarsis', una profunda compasión y terror. Y Luis Rosales lo consiguió y declaró 'riyendo' en sus entrevistas.



PARA QUIENES SE EQUIVOCAN DE LECTURAS NO VA DIRIGIDA MI 'BIOGRAFÍA CRÍTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA':
EN ESTOS VOLÚMENES HABLA LORCA LIBREMENTE, LEJOS DE LA MOLDAZA QUE SE LE HA IMPUEsTO DURANTE 90 AÑOS.
A los que se incomodan les pido que no me lean y les agradezco el tiempo que me dispensaron; pero mis reflexiones no van destinadas a ellos.
En el ámbito del estudio histórico y literario, la validez de cualquier afirmación no se sustenta en opiniones o preferencias personales, sino en el rigor del método científico y el análisis crítico de las fuentes primarias.
En la ‘Biografía crítica de Federico García Lorca’ sigo estrictamente esta metodología. Cada una de las tesis, planteamientos, preguntas sin respuesta y conclusiones expuesta…
Repito que en el ámbito de la investigación histórica, el objetivo primordial no es convencer a nadie ni imponer verdades absolutas, sino formular preguntas y plantear interrogantes que hasta ahora no se habían abordado.
Quien entienda que pretendo sentar conclusiones definitivas de manera impositiva, no me ha leído, actúa de manera autómata. Y créanme, es perder el tiempo. No lo pierdan. Dedíquense a temas más interesantes. A mí sólo me interesa abrir debates inteligentes y cuestionar lo que nadie se había preguntado antes, fundamentando cada hipótesis en los documentos correspondientes.
La investigación científica se basa en la libertad de cuestionar y contrastar y no lo que se ha mantenido hasta ahora con Federico, al que se ha manipulado y tapado la boca. Ya está bien de autoritarismos extremistas.
Censurar la formulación de nuevas preguntas o reaccionar con ofensas personales ante la indagación documental nos obliga a reflexionar: ¿a qué estructura político-ideológica le puede molestar que se hagan preguntas y se investigue el pasado?
El debate intelectual constructivo siempre será bienvenido, pero requiere argumentos y documentos, no descalificaciones. Les invito a consultar la obra y las fuentes archivísticas para mantener un diálogo con el rigor que el legado de Lorca merece.